Finanzas, comunicación, redes sociales, psicología y nutrición son ámbitos en los que los futbolistas de elite reciben formación. Lo que era impensable hace dos décadas, hoy es un aprendizaje que le facilitan clubes y agencias de representación desde que comienzan a despuntar en categorías inferiores. Deben estar preparados para todo. Sy un aspein embargo, hacto que la condena al delantero del Celta Santi Mina ha hecho aflorar: no están advertidos sobre las conductas tipificadas como violencia sexual ni sobre el tremendo daño que se genera a las víctimas. La pregunta es ¿deberían estarlo? La respuesta no es fácil porque, hasta el momento, nadie se la había planteado y también hay dudas de quién debería prestar esa formación, si los clubes o sus representantes.
Foto extraída de:ABC.es
En LaLiga, el caso de Santi Mina es único, con el precedente de los tres jugadores del Arandina, pero son conocidas otras condenas a futbolistas de elite. Robinho, ex delantero del Real Madrid, fue condenado en enero a nueve años de cárcel por un delito de violencia sexual cometido en 2013, cuando el brasileño jugaba en el AC Milán. Para evitar la prisión se refugió en Brasil, pero el Santos suspendió su fichaje por las presiones de sus patrocinadores tras la condena. En Inglaterra pasaron por prisión el galés Ched Evans, jugador del Sheffield United, que cumplió cuatro años para que finalmente ser absuelto en 2016, y Adam Johnson, condenado en 2011 por tener sexo con una menor de 15 años. Pendiente de juicio está el defensa del City Benjamin Mendy, supendido de empleo y sueldo que se enfrenta a nueve cargos de delito sexual presentados por seis mujeres entre 2020 y 2021. Cristiano Ronaldo fue acusado pero ni siquiera fue demandado tras llegar a un millonario acuerdo extrajudicial.
Noticia elaborada por Pablo e Ibaik

No hay comentarios:
Publicar un comentario